Artículo · Cine
El asesino dejó el versículo en la pared. Al final, era el detective el que lo cumplía.
Doe cita los Proverbios en la escena de la soberbia. El giro de Fincher: es el policía, no el asesino, quien acaba cumpliendo el versículo más antiguo — la sangre del hermano que clama desde la tierra.